La industria española reclama un marco regulatorio estable para evitar el cierre de cientos de instalaciones y garantizar la competitividad de sectores estratégicos como el cerámico.

La cogeneración industrial atraviesa uno de los momentos más delicados de las últimas décadas. Durante la jornada «Cogeneración e Industria Azulejera», organizada por ASCER y ACOGEN en Castellón, el sector advirtió de que España ha perdido ya la mitad de su capacidad de cogeneración industrial entre 2020 y 2025 debido al retraso en la renovación del marco regulatorio.
En apenas cinco años, la aportación de la cogeneración al sistema eléctrico nacional ha pasado del 12 % al 6 %, tras el cierre de 320 plantas, equivalentes a unos 2.000 MW de potencia, al finalizar su vida útil retributiva sin que se convocaran las subastas previstas para su renovación.
Un impacto económico y medioambiental de gran magnitud
Las consecuencias del cierre de estas instalaciones van mucho más allá del ámbito energético. Según los datos presentados durante la jornada, España registra cada año:
- Una pérdida de 1.500 millones de euros en facturación energética industrial.
- Un deterioro de la eficiencia del sistema estimado en 13 TWh anuales.
- Un incremento de 3 millones de toneladas adicionales de CO₂.
- Un impacto económico total cercano a 2.300 millones de euros al año, además de efectos negativos sobre la seguridad y la calidad del suministro eléctrico.
Cuatro años de retraso en las subastas
El sector atribuye esta situación al retraso acumulado por el Gobierno en la convocatoria de las subastas de cogeneración, fundamentales para que las industrias puedan renovar sus instalaciones y continuar operando.
Solo durante 2025 finalizaron su vida útil regulada 60 plantas, con una capacidad conjunta de 400 MW, mientras esperaban la convocatoria de dichas subastas. Entre 2026 y 2029 concluirá además la concesión de aproximadamente 100 instalaciones adicionales, que representan cerca de 1.000 MW.
Durante la jornada, el director general de ACOGEN, Javier Rodríguez, lanzó un mensaje de preocupación:
«Si no se completa el marco de inversión y se establecen medidas de continuidad, dos de cada tres cogeneraciones en España estarán paradas en 2030. Sin cogeneración está en riesgo nuestro tejido industrial y un sistema energético más eficiente, seguro y competitivo.»
Las nuevas subastas podrían movilizar más de 1.800 millones de euros
El Gobierno prevé aprobar el nuevo marco regulatorio mediante un Real Decreto y una Orden Ministerial que permitirán convocar subastas por 1.200 MW de potencia.
El mecanismo, autorizado por la Comisión Europea dentro del régimen de ayudas de Estado, contempla una primera convocatoria para finales de 2026 y podría movilizar más de 1.800 millones de euros de inversión en dos o tres convocatorias hasta 2028.
Entre las principales novedades del nuevo sistema destacan:
- Ampliación de las inversiones elegibles.
- Incorporación de biomasa.
- Sistemas de almacenamiento eléctrico y térmico.
- Calderas eléctricas y bombas de calor.
- Tecnologías de captura de CO₂.
- Soluciones de digitalización.
- Aplicación de los criterios europeos de alta eficiencia energética.
- Eliminación de la obligación de autoconsumo, que limitaba la participación de numerosas industrias.
La incertidumbre sigue centrada en la retribución
Pese a valorar positivamente el nuevo marco técnico, las empresas mantienen la incertidumbre sobre la retribución que percibirán por la electricidad suministrada a la red.
Desde ACOGEN insisten en que las futuras condiciones económicas deberán permitir cubrir los costes de explotación de las plantas eficientes y garantizar una rentabilidad razonable que incentive nuevas inversiones.
El Congreso estudia una medida para evitar más cierres
Paralelamente, varias asociaciones del sector —ACOGEN, COGEN España, ADAP, ANEO y AEVERSU— han impulsado en el Congreso diversas enmiendas durante la tramitación de la Ley de Comercio de Emisiones.
El objetivo es permitir que las instalaciones cuya vida útil regulada ya ha expirado, o está próxima a hacerlo, puedan continuar funcionando hasta 2031, mientras se ejecutan las inversiones derivadas de las futuras subastas.
Según el sector, esta medida transitoria resulta imprescindible para evitar cierres definitivos antes de que entren en funcionamiento las nuevas plantas.
La industria cerámica, entre las más afectadas
La industria cerámica de Castellón es uno de los sectores con mayor dependencia de la cogeneración. Las fábricas de azulejos y pavimentos cerámicos utilizan esta tecnología como una infraestructura energética esencial para mejorar la eficiencia, reducir costes y mantener su competitividad en los mercados internacionales.
Durante la jornada organizada por ASCER quedó patente que garantizar la continuidad de la cogeneración será determinante para preservar la competitividad de uno de los principales motores industriales y exportadores de España.

